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miércoles, 25 de febrero de 2015

Begin again (2013)

"Begin again" (2013) John Carney (EEUU)



Película interesante. Su hábitat es de gran ciudad, que habla de artistas, de creativos y sobre como el dopaje se hace imprescindible para acompañar ciertos trabajos cuando tienen por sello de garantía la creatividad.

El contexto se adorna con el mundo de la música, gira en torno a qué entienden algunas personas por la palabra "empresa", que aparte de coincidir mi manera de verlo con el protagonista, resulta gratificante escucharlo. Mark Ruffalo está impresionante, en alguna escena quizás pelín histriónico (cuando lanza unos CD's desde la ventanilla de su coche en plena, luminosa y poblada calzada), pero durante toda la obra hace exhibición de dotes para la actuación, con giros de todo tipo. Keira Knightley no está mal, muy delgada, excesivamente delgada y ayudándose en escenas de la exhibición de sus incisivos inferiores y superiores, a lo "Love actually"; me gustó pero seguro que puede dar más de sí. 


El trabajo de vestuario es más que digno, muy apropiado, en una miscelánea que sólo traslada realidad cotidiana. El guion tira de alguna que otra muleta, pero es que aún y con ello, me lo creo y lo creo posible si dejamos a un lado las vicisitudes sentimentales de Keira con su partenaire, que me resultó flojito en comparación al resto.

La ex-mujer de Ruffalo, Catherine Keener, y su hija, Hailee Steinfeld, también actúan genial. La escena en la que la hija tocará la guitarra, justo cuando le dicen que lo haga, cómo gesticula, cómo se mueve hasta que se levanta, es tan real como lo cierto, ¡Bravo por ella!. Os dejo su link y el de otra escena excelente.

Diálogos ingeniosos y posibles, tomas de NY de día y noche que trasladan una ciudad en permanente vigilia, que trasladan una posibilidad de hacer lo que te plazca envidiable, cuando por ejemplo conviven transeúntes y equilibristas de las dos ruedas sin ninguna raya pintada en el suelo que delimite el espacio, un espacio que es de todos y que por encima de todos es de la convivencia, para qué las rayas, para qué las normas, ¡Viva Ender y sus games!

De su director sólo he visto "Once" (2006), de factoría Irlandesa; basada en un entorno similar, la música, una música que le inspira para narrar sucesos de vida y buen cine también. Merece la pena verla, y merece la pena sea en v.o. para valorar a Mark Ruffalo, una completa bestia suelta por el escenario.

Pd. Comercializan la música sin intermediarios. Parafraseando a un personajillo que está en mi lista de los 100 más odiados: ¡Al loro!

The giver

"The giver" (2014) Phillip Noyce (EEUU) 

La traducción de "The giver" vendría a ser aquel que da, aquel que transmite, el "dador", parecido a un tutor que es albacea de su propio legado. Película que narra, bien, una fábula de interés para las mentes menos corrompidas de los más jóvenes. Su estilo de narración no ha dejado de evocarme “Cloud Atlas”, si bien no admite una justa comparación por el público al que queda destinada. 

Sus mensajes nada tienen en común, una exhibe un círculo que se reitera en el tiempo, la otra trata de hacer ver que todo cuanto tenemos no es malo, que la represión no supone nunca solución -entiéndase lo mismo que inhibición-, que quedar dirigidos por sistemas autárquicos siempre tendrán problemas de naturaleza endogámica; no todos somos sabios, ni todos tenemos pretensión o capacidad para serlo. En un terreno similar habitaría "El bosque" (2004) de M. Night Shyamalan, superior con creces, una obra muy buena y muy mal valorada, que eso guardan también en común ambas películas. En neón tenemos a Meryl Streep, Jeff Bridges, Alexander Skarsgard (prota en True blood, The East) y Katie Holmes; en el epicentro del cuento, Brenton Thwaites. Todos lo hacen bien.

Jeff Bridges se la juega en producción y el cierre de telón corre a cargo de OneRepublic, con un tema adecuado al público en el que debería hacer mella; la música es de Marco Beltrami, que me ha gustado, pero de la que me hubiera sentido más satisfecho con composiciones más minimalistas, menos orquestadas, menos perceptibles; cuestión de gustos, sólo eso.





Dentro de los aconteceres y que pueda ser escrito sin ser spoiler diré que parte de los efectos visuales de la fábula corren a cargo de un hipopótamo de peluche que resulta ser un elefante; en “Elysium” de Blompkamp hay un fragmento perfecto, del que dejo su link. (Como está en inglés, sin subtítulos y no he encontrado por la red ninguna otra versión, en abreviado diré que la niña le cuenta un cuento a Matt Damon acerca de un hipopótamo y una suricata hambrienta, y de como la suricata, a lomos del hipopótamo consigue alcanzar fruta de los árboles; él, interrumpe bruscamente la historia para preguntar: ¿y qué consigue el hipopótamo?, ¿para qué quiere hacerlo?; a lo que la niña contesta: claro que lo desea hacer, consigue a un amigo; gran escena en “Elysium” que aquí se reitera con el peluche, de similar impacto en antagónico medio)

Es una historia contada con pausado ritmo, un pausado que no se diluye, una exposición que no decae en ritmo, que en torno a un trío de amigos nos adentra en la mutación de la sociedad, en sus ventajas y en sus inconvenientes. Una película que huye de acción, transcurre en el mundo del pensamiento, en un entorno de cambio del cambio.

Traslada acertadamente cuestionar tu presente, la inquietud por lo que es tuyo, por lo que percibes es tuyo y, que quien sea te ha negado. Exhibe el gregario comportamiento de una gran fracción de la raza humana, un gregario comportamiento que veo con claridad nefasto cuando los móviles no sean envidia, egoísmo, odio o el empleo de la fuerza para disponer lo que no ha sido nunca tuyo, que en esos entornos también somos capaces de tener gregarias conductas.

Hemos asistido a más de diez horas de proyección de "El hobbit" para que Peter Jackson emplee al espectador al estilo Santiago Segura, además Jackson con el King Kong de por medio, no me viene a la memoria un insulto tan grande a una buena obra, a una historia que en el 1993 se reeditó con mejor gusto pese a que todo el mundo le dio en su día por loar al neozelandés cuya mayor virtud, aparte de sus primeras obras, reside en la inconmensurable “La comunidad del anillo”. Aquí, en hora y media, se ventila el cuento, y tampoco hace falta más. Director y productores no se dan el lujo de tomarnos el pelo como tanto se empeñan muchos otros en nuestros días.

En los créditos aparece la cantante Taylor Swift (ha sido la motivación que he tenido para interesarme por esta película), con un breve rol que no permite opinar nada bueno ni lo contrario, no exige actuar prácticamente y Jeff Bridges se sienta a su lado para que no esté a solas frente a la cámara, frente a la actuación. Esperaremos mejores ocasiones, que las habrá, estoy seguro.

La historia en sí hace aguas por todos los lados, las preguntas serían tantas que no cabe hacérselas, sólo cabe pensar en que dispone todos los elementos para estructurar una crítica accesible, y si no original, si bien servida para el gran público. No es “Distrito 9”, no es “Elysium” tampoco, pero ha su lugar por encima de muchas de las que quedan adheridas al género de la ciencia ficción. En cierta medida expone fragmentos de la obra de Huxley “Un mundo feliz”, en sí no es nada nuevo, el uso del blanco y negro y el color no está todo lo conseguido que me hubiera gustado, pero todos los roles protagonistas, el triángulo Bridges, Streep, Thwaites funciona.

No voy a decir que es una gran película porque sería mentir y lo que es peor, mentirme, pero sí que les digo que es una buena propuesta para niños a partir de los 9-10 años, para que vean y escuchen mensajes envueltos de de carne y hueso, que no sea trasladado por animación, para pasar una agradable tarde de familia y poder comentar qué le ha parecido a cada uno. No se pierde el tiempo mirándola, es un cine de ficción como digo, ingenuo, con un mensaje que me convence, que no es nuevo, pero que está bien exhibido, bien construido para la pantalla.

Oirán o leerán la palabra “distopía” cuando a ella se refieran, para quien no lo sepa, distopía es “Los juegos del hambre”, por citar un ejemplo teen (adolescente) reciente, y vendría a ser un mundo indeseable, un mundo que debe ser mutado, un mundo que debe ser mejorado o reconstruido desde sus cimientos y al que se ha llegado, en la mayor parte de novelas, como la mejor opción de cambio evolutivo del que conocemos en nuestra realidad. Cambio del cambio. Ya se dice que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Los críticos le dan un aprobado justito, yo no llego al 7, pero paso con holgura el 6.

viernes, 20 de febrero de 2015

Hablemos de cine

Una industria que me fascina, de la que no sé absolutamente nada, pero que me aporta tanto que gracias no rinden pleitesía.


¿Qué es cine a mi entender? Gran cine es aquel que no te deja valorar lo que has visto porque te ha atrapado de tal forma que anonadado te quedas. Sólo sabes que es perfecto, sólo con eso te quedas, no se requiere más, tampoco menos.

¿Y qué conforma al cine? Sin duda su credibilidad, ya sea ficción o no; que sea capaz de transportarte mentalmente a la pantalla, que lo vivas, que lo sientas, un poco menos de lo que Aldous imagina en su "Mundo féliz", excesivo que será el tipo; convencido estoy que a Aldous le debía encantar, y su carácter insaciable le pedía mucho más que este 3D que aún dista de lo que queremos/pedimos/exigimos percibir.

¿Cómo se consigue? Con creatividad. Algo que todavía está en un poder humano, algo que máquinas no saben detener, ni siquiera alcanzan imitar. Con trabajo; un inmenso e inimaginable trabajo, de cientos de personas que actúan bajo la batuta de un general de tropa en plena batalla, de la guerra en la que dirimirá su vida militar.

Siempre leo los títulos de crédito, siempre leo el nombre de personas desconocidas, asistentes de actores, ni yo mismo sé su por qué, sólo sé que me los leo, de producción, imagen, fotografía, montaje, tantos y tantísimos que ignorados son por todos; ¿qué seríamos sin ellos?, páginas del libro faltarían , sin ellos no tendríamos nada. Esos que salen en la lista, esos, y que creo que muy pocos leemos en la medida de lo factible, porque son muchos y va muy rápido, más o menos como la vida; personas de talento que quedan en anonimato, sin que eso sea malo, pero si ignorado. Cuando conozco cualquier persona nueva, siempre estoy pendiente de qué puedo obtener de ella, una mezcla de egoísmo y despotismo, en función de cuál sea mi percepción, que no razón. Nuestro mundo es un gran mundo si alcanzas a conocer la diversidad que lo conforma, y lo tengo comprobado como parásito que soy de quien aporta sin pedir a cambio, aunque no esté en condiciones de acreditar un estudio sociológico que lo corrobore. Por igual que en cualquier religión se requiere, en este caso, un acto de fe, de insignificante coste.

¿Cómo debemos valorar un director? Por su todo. Por la victoria. Por ese neón que le hace levitar al altar. Por esa batalla en que cada película va a representar en una guerra en la que tiene que ser valorado. Por sus victorias, aunque pierda la guerra, pero que no sean pírricas, o que sean derrotas como la de Leónidas en "300"; a veces ganarás por desigualdad, eso tampoco recibirá mi crédito. Si el guion es imperfecto, debes exigir reescribirlo; si la luz es inadecuada, cambiarla; si el actor gesticula o declama mal, debe reiterarlo; si la ropa no es adecuada debes pedir qué quieres. ¿No es cierto que recibe todos los honores? excesivo y propio de unos días que valoran el individuo prescindiendo de forma insultante lo colectivo, pues también debe recibir las mayores críticas, ya sean o no constructivas. Es un rol incompleto, un rol que adquiere dimensión de forma directamente proporcional al equipo de personas que haya sabido aglutinar, eso es un director, y no sólo en cine, que vale para cualquier ámbito. No me sirven las excusas de productores y sus exigencias, dí que no y que lo hagan otros, lo mismo que cuando no quieres trabajar a quien no te abona en reciprocidad o te pida el camino de Darth Vader. No hay piedad para el director, si tuyo es el nombre, si tuyo es el epicentro, tuyo es el todo.

Siempre he pensado, y lo sigo pensando,que el director está sobrevalorado; seguro que hay otros Mesi y CR7, pero qué sería de ellos sin el resto de comparsas. Claro que existen los Chaplin, Allen, Almodóvar, Wilder,... pero son raras avis y conste que Chaplin está, en mi escala, a años luz de los otros que menciono, quizás los que más me convencen hoy sean Tarantino, Nolan, unos sorprendentes Neil Blompkamp y Jeff Nichols, y mis parcialmente idolatrados Wong Kar-Wai y Tim Burton y el ya citado Almodóvar, a quien debo mi afición e interés por esta sorprendente industria.

Actores. Gente sorprendente en pantalla,en la vida serán lo que sean, pero en escenario son tremendas bestias casi todos ellos. No quiero pensar en las horas de espejo, que no te dejan mirar tu mirada porque estás mirando tus muecas, cuando haces cara de lo que sea en un ambiente tan poco propicio como el decir de un tercero ¡Acción!, y ¡ahí me pongo yo! con lo que sea; admirable, tienen mi mayor gratitud, por encima de director y al mismo nivel del guion si éste es perfecto, sinó muy superior, siempre que trasladen lo que se les exige, que sea creible, que sea excelso, porque no hablamos de teatro, hablamos de cine. Admiro los actores, me encantaría que cualquiera de mis hijos lo intentara. Jamás, jamás se lo diré, ni insinuaré, que sean lo que quieran ser, nunca van a leer lo que escribo, parecido a páginas de un diario secreto, con lo antagónico que en cierta y pública medida es facebook.

No hablaré de tecnicismos porque como he dicho al inicio nada sé de cine, nada sé de fotografía, otra ciencia que cuando un día intenté penetrar desistí por su tremenda complejidad; nada sé de iluminación que diste de adquirir una bombilla de bajo consumo para pagar menos a los que me roban un mes sí, y otro también; algo sé de montaje porque me gustan los efectos más accesibles e intentar imitar genios; un mucho sé de distinguir qué música, efectos, sonido y sonido de ambiente en función de mi percepción, me gusten o no, que eso ya no es percepción, es preferencia o apetencia.

Una opinión que no consejo, a quién lo lea y haya llegado hasta aquí, que deje la pereza en un baúl e intente ver las obras en v.o., uno se acostumbra, lo mismo que con los trackballs, que nunca han triunfado y de los que jamás prescindo por el dolor de muñeca que te ahorras con el paso de días de calendario, es la única forma de disfrutar el orgasmo con la certeza de haber alcanzado el clímax que te han obsequiado.

Y como bien dice, o decía, un programa de Tv ¡Qué bonito es el cine! (Hace años que no miro Tv, vaya paradoja ¿no?, ni telediarios, y me gusta la publicidad, pero no anuncios que interrumpen mi lectura de forma maleducada; tanto es así que me enteré de lo Charlie Hebdo a los dos días y la vida sigue igual, se lo prometo, créanme)

Ahora, fruto de insomnio voy a ver "Sólo los amantes sobreviven" ya contaré.

Y como de cine hablo, un travelling excelso dejo de Orson Welles en su muy apreciada "Touch of evil" (Sed de mal)


Travelling (Wikipedia): En el cine se desplaza a menudo la cámara con las manos y andando, para conferir una impresión más realista a las imágenes. Sin embargo, este modo de desplazamiento no se considera un travelling. Finalmente, existe también el travelling realizado desde una grúa, que puede llegar hasta el nivel del suelo, levantarse hasta una altura considerable, y girar en todas las direcciones.

Un buen travelling pasa generalmente desapercibido al espectador, quien se encuentra inmerso en la acción, pero contribuye considerablemente a amenizar la película desde un punto de vista fotográfico.


Pd. Eso que pensamos a veces, yo lo he pensado en más de una ocasión, que de volver a nacer, ¿qué desearíamos mutar?; Lo tengo claro, incrementaría mi vida, que no felicidad, haber sido el niño de "Cinema Paradiso", haber tenido por tutor a Alfredo, escrito con todo el permiso y comprensión, por injusto que sea, de mi añorado y siempre querido abuelo Joan.

martes, 3 de febrero de 2015

Gone girl



"Perdida" (2014) David Fincher  (EEUU)

Debería revisarla en v.o. para juzgar con criterio a Rosamund Pike. Por el resto ya vale lo que opino. Así, de pasada, no está mal, vale para una sobremesa larga, pero tampoco es nada del otro jueves.

Película de David Fincher, que entre otras tiene en su haber, "Seven", y la buenísima "El club de la lucha", buena tarjeta de presentación. Y ya dice el dicho que más vale caer en gracia que ser gracioso, porque los críticos, en bloque, se ponen de su lado loando aquello que es normal a nivel sobrenatural.



Actuaciones; me quedo con la de Carrie Coon en el rol de la hermana melliza de Ben Affleck, por paliza. Resultan interesantes los pechos de Emily Ratajkowski, que sobraban, pero ya que los muestra pues no cierras los ojos, para qué, es una bonita imagen. El rol del abogado, Tyler Perry, es exótico, demasiado hilarante y vendedor de estereotipos yanquis. La investigadora policial, Kim Dickens, una maleducada que parece que en el extremo de una extremidad superior lleva pegado de forma perenne un vaso de cartón con un supuesto café, desacertado y terriblemente falto de respeto cuando entras en una vivienda que acaba de denunciar una desaparición, no sé a ustedes pero a mí no me gustaría, creo que se lo diría a la de ¡ya!, pero bueno dejémoslo pasar. Rosamund Pike, lo hace bien para lo que el guion le deja, pocos diálogos, muchos silencios y tiene un algo que me chirría, no sé el qué, pero no consigo apreciar o valorar el talento que debe poseer; las caligrafías me encantaron, desconozco de quién serán pero me encantaron, que letra tan bonita, legible, clara, armoniosa, pero demasiado poco para ensalzar una obra de 2 horas y media. Ben Affleck, tiene actuaciones mejores, no está mal, pero tampoco me convence aunque el guion tiene también su parte. Neil Patrick Harris, muy elegante, más lo es Colin Firth, pero su porte erguido, sus elegantes gestos, su estlizada figura me recuerda David Niven; de su actuación, mejor lo omitimos que el guion es el que es, y ya se dice que de dónde no hay no se saca.


Cuando se conocen, son demasiado perfectos, demasiado hábiles con las palabras, puede ser, pero se me hace dificil de creer, antes me quedo con la elegante puesta en escena de un Brad Pitt que hace tambalear la cabeza de Claire Forlani durante un desayuno en "Conoces a Joe Black", más mundano, menos ingenioso y más posibilista en términos de universalidad. No obstante, no todo es malo, o regular, ya que me fascinó la escena en la que ella, Rosamund Pike, le dice a un desinteresado y voluntarioso Ben Affleck, un "me gustas mucho" muy apropiado, bien actuado, creible, acertado, pelín interesado y humano.

El guion nos exhibe un coito de campeón, con la que se te viene encima, la sangre te fluye sin compasión para ejercer el rol que nos concedió la naturaleza, es mi héroe de sábanas, al nivel del que Michael Douglas le obsequia a su psiquiatra favorita en "Instinto básico".

En resumen, al guionista la imaginación no le fue otorgada con tiempo suficiente para completar una buena historia, quedando con flashes de algo que quiere y no alcanza.

Creo que, si me aburro, vuelva a verla en v.o. para calibrar diálogos y salvar más a los actores, sobre todo prestaré más atención a Rosamund Pike, su gesticulación y actuación en general, que puede se me pase por alto y sea injusto en mi comentario.

El final, pues al nivel de la película, pretencioso por pretender terminar a lo exorcista, y no, ni está a su nivel, ni se lo merece la historia. Prefiero por ejemplo "Lo que la verdad esconde", "Winter's bone" o incluso la falsa, pero interesante, "Fracture"

martes, 10 de diciembre de 2013

Elysium

"Elysium" (2013) Neill Blomkamp - EEUU


Elysium (Campos Elíseos) es una de las denominaciones que recibe la sección paradisíaca del Inframundo; el lugar sagrado donde las almas inmortales de hombres virtuosos y guerreros heroicos han de pasar a la eternidad en una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y floridos -ver "Gladiator" p.e.-, en contraposición al Tártaro donde los condenados sufrían eternos tormentos
- Ese lugar no es para ti. Ni para mí.

- No es justo hermana. ¿Por qué no puedo ir?

- A veces en la vida suceden las cosas, y sólo hay que aceptarlas. Pero una cosa sé con seguridad, eres una persona muy especial. Un día vas a hacer algo maravilloso. Naciste para ello mi pequeño Max

Creo que no me ocurre sólo a mí. De un tiempo a esta parte hemos tenido buenas películas de ciencia ficción pero en todas hay un algo que no las deja crecer como deberían.

¿A cuales me refiero? A "Looper", a "In time", a "Oblivium", a "Repo man", a "Código fuente", a "Destino oculto",... a "Elysium"

Todas me han gustado, ninguna al nivel de "Inception", lo mejor que he visto en mucho tiempo.

El secreto debe ser parecido al punto de sal en la comida.

"Gattaca" sería un buen ejemplo de comida en su punto de sal. "Dredd" también -no confundir con "Judge Dredd"- Por citar dos tipos de cine de distinto espectro.

Empecé a ver "Elysium" con mucho interés pese a haber leído bastantes críticas que la dejaban a caer de un burro. Predispuesto a disfrutar de Matt Damon y lo cierto es que tiene un excelente comienzo. Terminé de verla manteniendo el interés. Hubiera querido más, pero tan acostumbrado estoy a obtener menos que lo doy por bueno.

Me gustó su escenario, un poco  a lo "Wall·e", con un Elysium que debería preocupar a los que estudian medicina porque el paro también los alcanzará en esa niebla que todo lo cubre. Welcome to the real world. Cuantos más seamos, más reiremos.

¿Quién compite contra quien no duerme?, ¿Quién quiere vivir para trabajar?, ¿Quién quiere esa vida? Yo no; lo tengo claro. Antes me paseo por donde transita "Wall·e" y mato la hambruna escuchando "La vie en rose". Me niego el trueque supervivencia esclavitud. Mis ambiciones tienen distinto camino. Mis preocupaciones distinta finalidad. Sé a qué dedicaría mi tiempo. Descontando escenarios. Desterrando miedo. Racionalizando valentía. Maximizando contagio. Asumiendo el previsible final, el de todos, pero un poco antes, menos placentero, en libertad. Por el momento sigo colgado del árbol cual chimpancé, veremos cuanto me dura la rama en la que estoy apoyado, en la que sigo acomodado.

Sin la profesionalidad y elitismo visual de Haneke cuando utiliza blancos y negros para discernir dominancia y sumisión, aquí, en "Elysium", vemos unos pocos que hablan inglés y francés, mientras que los que moramos la mina hablamos inglés e hispano. Total desprecio y despreocupación por la vida ajena. Más o menos lo que vivimos, sólo que en pantalla, más cómodo, de lejana e impersonal afección. En cualquier parte lo podemos ver si estamos dispuestos a mirar.

Eso sí, el inglés en ambos mundos, no sea se pierda algo. Es el anillo único, el que nos gobierna a todos. Francés e hispano marcan la frontera entre alta costura y ropa de mercadillo. Imaginería, y lo que es peor, realidad, sigue requiriendo del rebaño para fabricar alta costura. Karl Marx nos lo escribía, la vida se harta de denunciarlo, y nosotros a lo nuestro, a no pensar y seguir el juego. Cuanta razón y sabiduría en palabras de Sampedro, "educados para no pensar"

La mayor parte de nosotros, si fuéramos juzgados tendríamos eso de... "¿Cómo te declaras?... ¿Inocente?... Sabía que dirías eso ", parafraseando Stallone y su Judge Dredd. En mi caso, el veredicto sería justo, merecido.

Podemos criticar la película hasta la extenuación por falsilla. Heridas mortales que no matan, certera pedrada que destroza tecnología levitadora, naves que traspasan fronteras como nosotros el umbral de una puerta, manuales de control interno que no funcionan en la cúspide de la jerarquía, líderes de revuelta dotados de poderes extrasensoriales que desencriptan código a vista de pájaro,... pero no importa; es cine imperfecto, nada más, no nos centremos en ello que "Elysium" ofrece más si estás dispuesto a mirarlo. 

Viéndola uno asiste a una mezcla que toma de "Wall·e", "Johnny Mnemonic", un poco del universo Starcraft y reitera el ghetto que ya nos enseñó Neill Blomkamp en su "Distrito 9". Me gusta de este director su preocupación por el andar de nuestra sociedad. Él hace mucho más que yo. Sólo por eso, merece mi respeto y admiración.

El malo malote de la función, Sharlto Copley -Kruger-, está bien, aunque se ha visto en muchas y no es nuevo; es el Wesley Snipes de "Demolition man", el Armand Assante de "Juez Dredd", el Dolph Lundgren y su Street preacher en "Johnny Mnemonic",... Se hace con su papel, de hecho se erige en protagonista, y su total falta de ética, de vida, le convierte en un ser errático, imprevisible, profundamente triste, hastiado, alienado, con afán de destruir por apatía, cansado de pasar días. Provisto de un par de acólitos, pocos para la anarquía que lidera. Quizás es el personaje que más me ha convencido. Su profunda misería de vida interior refleja la idea de la mutación que podemos experimentar a través de soledad e incomunicación. Un mutante más creible, que expira más realidad que los X-men. Un personaje que nos acerca a lo que aglutinará revolución.

La música. Muy buena. No habia escuchado nada de Ryan Amon. He buscado qué más tenía en su haber y veo que es su ópera prima. Parte de la música parece rendir culto a Zimmer y su "Gladiator". De hecho le advierto similitud. Como Zimmer me gusta, Amon también.

Película que voy a volver a ver, de nuevo en v.o. Bien actuada y de la que os he dejado una escena bien guionizada, ilustrativa, de mensaje fácil, completo, brillante, pensado y universal, para todo y para todos, a la que he añadido subtítulos en español para no desmerecer el audio original.

Recomendable para quien guste de preocuparse por nuestra forma de vivir, por nuestra forma de andar en busca de evolución, o mejor dicho, de la evolución en la que algunos nos quieren encasillar para su Campo Elíseo en vida, que no quieren esperar a su muerte, no sea que su alma no lo merezca.

Se la pondré a mis hijos para escuchar que obtienen. Siempre sorprenden. Seguro no me dicen lo que me gustaría oír. ¡Libertad al pensamiento! El paso del tiempo, respeto y ética ya se encargarán de cultivar su mente.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Take Shelter

"Take shelter" (2011) Jeff Nichols - EEUU

No tenía ni idea de qué significaba take shelter. Fui al diccionario y significa "resguardarse"



Venía de "Mud", última película de Jeff Nichols al escribir estas líneas, y siendo "Take shelter" la que le confirmó en el estrellato, no la veo en el nivel de "Mud". Es buena, "Mud" aún mejor.

Desde luego que es un guion interesante, similar a algunos de M. Night Shyamalan. Hasta su forma de contar tiene alguna similitud, aunque M. Night suele ser más tahúr de carta marcada.

Película lenta, para mí con tres partes, siendo la del centro la que más me desesperó. Narra bien los sentimientos que se generan, pero podía haber sido más breve, quizas 10 minutos menos.

¿De qué trata "Take Shelter"? Pues si hago caso de lo que dice su director, también guionista, trata sobre la esclavitud económica de nuestros días, trata sobre la apocalipsis financiera que se nos viene encima cual tornado.

¿Y va de lo que dice? Pues si, y no. Cierto es que la metáfora está ahí, pero en atención al desarrollo del argumento, el tratamiento introspectivo de la locura, la ansiedad que genera la angustia de no saber dónde está tu mente y dónde se encuentra la realidad ofrece en mi forma de verla una visión real, aterradoramente real y aterradoramente inevitable si te ves envuelto en ello. Me causaría desasosiego, como poco. No sé si sería tan valiente, no sé si sería tan hermético, creo que no sería tan egoísta, compartiría mucho antes, quizas no por compartir en sí sino por otro tipo de egoísmo, de aquel que pide antes ayuda para encontrarse a sí mismo.

Al terminar de verla yo no habría alcanzado la metáfora propuesta por Nichols, me hubiera quedado en lo que os escribo. Para gustos, colores; para capacidades, la que cada uno buenamente pueda.

El final de la película dará satisfacción a cualquiera. Es un director inteligente, no te guia, te describe sin manipular, ya será cada espectador quien conforme su historia. Muestra, de forma completa, para que cada uno entienda según su estado de ánimo, según su sensibilidad o según nuestras propias preocupaciones.

¿Qué veremos en "Take Shelter"?

Apocalipsis. En "Take shelter" todo son tornados, mentales y reales.


Relación de pareja que muestra acomodamiento, egoísmo, hermetismo, intimidad, falta de confianza, inseguridad, comprensión, paciencia, amor, religión, verguenza, temor, obsesión, individualidad, miedo, desesperación, incomprensión, soledad, frustración, decisión, determinación, voluntad, responsabilidad, valentía, comportamiento errático, abstracción, preocupación. No es poco.

Narra el puente que conecta obsesión con realidad, el que une premonición con locura, el que funde decisión con incomprensión.

Problemas económicos. Ya no tanto por la opresión del día a día, sino por la imposibilidad de salir del reducido espacio en el que te ves obligado a vivir, en el que cualquier alteración supondrá mayor peaje en términos de esclavitud.

Un hacer dictatorial, dominante, unilateral, sometiendo todo y a todos a una voluntad, modificando actos después de, creciendo como ser humano no sin antes arrastrar al "Mud" (barro en inglés) lo que te rodea. Quedémonos con el dicho más vale tarde que nunca, que es bien cierto.

Temores genéticos, frustraciones de nuestro pasado, cargas de nuestra infancia.

Funcionamiento del sistema sanitario de EEUU. Al tipo tanto tienes, tanto te doy. Real y conocido. Que ocurre en EEUU y aún mucho peor en muchas otras partes de nuestro mundo.
Los actores, Michael Shannon ("Man of steel") y Jessica Chastain ("El árbol de la vida", "La noche más oscura") están enormes, los dos. Hay más actuaciones, pero la cinta es acaparada, bien acaparada por ellos dos.

Jeff Nichols sitúa las acciones en territorios poco frecuentados por el cine USA, alejado de los New York, L.A., Chicago, San Francisco, Washington...

Su banda sonora queda firmada por David Wingo, coautor también de "Prince Avalanche", otra buena película con buena banda sonora.

"Take shelter" podría también llevar nuestra mente al recuerdo de películas como "Inocencia interrumpida", "Las horas", "El club de la lucha". A mí, si me ha llevado.

No es cine de palomitas. Es muy buen cine. Adulto y para adultos. Para reflexionar después de ver. Me quedo con un buen recuerdo. De aconsejable visión para quien guste de historias con materia, bien expuestas, bien contadas e infrecuentes.