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martes, 30 de junio de 2015

"El día de la bestia (2)"

“El día de la bestia (2)” Enric Pena (2015) España

"Mi vida se extiende mucho más allá de las limitaciones de mi existencia" (Cloud Atlas)

Película que habla de lo real, sin conductismo, exhibiendo un desarrollo próximo al documental, de corte similar a la enorme “Distrito 9” de Blomkamp

La acción transcurre en Grecia, da igual dónde ocurra, lo importante es que ocurre, lo relevante es el yugo persistente que requiere dominación, hábitat y actitudes en las que tender la mano está severamente penalizado, en cierto modo es un mundo que A.R. Salvatore ya describió en su brillante primer libro de la trilogía “El elfo oscuro”


En su discurrir atenderemos a una visión global, desde la actitud y actividad de los media como instrumento de percusión que impida distinta percepción, metáfora sonora de los ejercicios del poder, del ejercicio práctico de una dictadura en escudo de cambio frente a diversos sentires, sentires que aglutinan intereses sociales, personales, envidia, solidaridad, violencia, preocupación, ego,… en un cóctel de impredecible resultado. Se nos exhibe una decisión dicotómica, la dicotomía entre permanecer donde estás o iniciar un desafío incierto.

No es una película amable, no hay concesión a la ingenuidad, nada está garantizado, sólo cabe elegir, todo queda enmarcado en la dualidad, realidad versus incertidumbre. Los distintos roles de los protagonistas, todos a gran nivel, lograrán crear una enrarecida atmósfera, trasladar un sentimiento confuso sobre su espectador, trasladará la responsabilidad, cederá la decisión en la ciudadanía, ¡brillante! Pocas veces un guion ha otorgado tanta capacidad al rebaño para decidir en qué campo pastar.

Desde luego el espectador quedará saciado por el devenir de los acontecimientos, confuso por muchos de sus pasajes sin obviar realidades no sesgadas, atenderemos al deterioro social de muchos en beneficio de muchos menos, atenderemos a multiplicidad de decisiones tomadas en el pasado que condicionan el presente, atenderemos a ambiciones desmedidas e incluso puede que algo exageradas en el modo de ser trasladadas a la pantalla, pero es cine, la ficción puede incluir alguna licencia si bien años de uno te dicen que cierta es la lapidaria “realidad supera ficción”

En resumen, una obra completa, que exhibe decadencia, que exhibe agotamiento, que traslada miedo y que en él tiene al mejor de los aliados del establishment.

Una buena obra, que sería mejor narrada por un director dotado de mayor talento que E. Pena, pero que en cualquier caso resulta de interés y nadie perderá tiempo meditándola.



¿Qué hará el rebaño? 

El domingo 05.07.2015 podrán verlo en su estreno en salas aquellos que estén interesados en ello.

viernes, 8 de mayo de 2015

The disappearance of Eleanor Rigby -Them-

"La desaparición de Eleanor Rigby" -Ellos- 2014 - Ned Benson

Película complicada de valorar, va a depender de nuestro estado de ánimo y de cómo seamos en nuestra vida interior, qué nos preguntamos, qué no queremos darnos, qué exigimos y cuánto callamos a los demás en un perverso juego de adivinanzas imposibles. Está claro que me ha gustado.

Trata sobre vida en pareja y su complejidad con la variable tiempo. Al margen de la historia principal, hay dónde escoger, en cualquiera de los personajes que en ella aparecen, diversidad, realidad. (hay un hecho relevante que irrumpe en la vida, que nadie se deje llevar sólo por ello, que siendo más que relevante, sólo atiende a dos de los personajes y veréis cómo el resto están por sendas similares, nadie se libra, el tiempo se hace dueño de todo, inexorable)




Jessica Chastain vuelve a estar a un altísimo nivel, un nivel que en este caso McAvoy no puede alcanzar, aún después de sus meritorias actuaciones en "X-Men - Days of the future past" o "Filth"; el listón de la Chastain evoca Meryl Streep, y no exagero, para nada. El resto de actuaciones están a buen nivel, nadie desentona sin que nadie se acerque a Jessica; quizás la que más, sea la que encarna el rol de su hermana.

No es un guion asombroso, lo asombroso es que es asombrosamente real, con diálogos y actitudes reales, complejos/as pero terrenales, tanto como lo somos nosotros, con conflictos que nos atormentan, que nos ocupan vida, la que el tiempo se llevará por delante.

Me ha gustado el tempo de la película, la forma de estar filmada, las distintas canciones y cómo se van incorporando a la imagen, sin notoriedad, siendo parte de la acción, siendo decorado, nada más.

Años que tiene uno, sorprendido y pelín nostálgico me quedé al escuchar Orchestral Manoeuvres in the Dark con su "So in love" 


El guion además es justo, es honesto y completo en su monólogo final, necesario, nos lo regala William Hurt, padre de Jessica, muy bien declamado, creible, cierto y que muestra de forma inequívoca la delgada línea que dibuja el azar, que dicta el destino, tan delgada es que no debemos perder un instante en pensarlo; de hacerlo, perderemos a cambio de nada; ya estaba tan metido de lleno en la acción que brotaron lagrimones de mis ojos, de las de verdad, de las que uno quiere sentir y sentirse, aquellas que te confirman que estás en buena senda, que mantienes racionalidad, que disciernes vida, su complejidad, su dureza, y ese seguir adelante en busca de lo único que importa, felicidad, aunque debas andar mucho para poder divisar dónde se encuentra. Ni que decir que aconsejo verla en v.o., no la he visto doblada pero después de lo que he escuchado ni se me va a ocurrir, que igual me la pongo de nuevo de aquí a unos años.

La versión que he visto, Them, la que se ha exhibido en salas comerciales tiene los últimos 10' de película más decisivos y conclusivos que consigo recordar, describe un clímax genial, de forma creible, concreta, pausada y completa, qué grandes 10', un 10 a su director, y tampoco estoy exagerando.

Creo que es una buena película para muchos, no la dejéis pasar, sólo ver cómo actúan y su ritmo fílmico ya es mucho más de lo que solemos ver. Como digo, su valoración es más personal aún en este caso, me la llevo al 7, incluso algo por encima en contra de la crítica en su mayor parte, que también tiene excepciones; aunque para algunos no llegue al 6, también lo comprenderé, aunque no cambio la mía.

De la misma película existe un díptico de más de 3 horas que sólo se emite en filmotecas en el que la acción se narra desde el punto de vista de él -Him-, McAvoy, y de ella -Her-, Chastain, lo mismo que ya Rob Reiner nos mostró en la excelente y ni siquiera estrenada en nuestras salas "Flipped" (2010), muy buena propuesta para todos los que no la hayan visto.

La OST está tan bien elegida que no he podido dejar de poner una maravillosa composición de Son Lux que tenéis al inicio del post, su "No fate awaits me" que envuelve la imagen en un halo de enormidad, me ha encantado, en cierto modo me ha recordado también las composiciones de "Art of noise"; una pieza musical que encaja de forma magistral con la acción visual, excelente, grandioso, épico, merecido, de final para el recuerdo, exagerado, ahora sí, pero quiero serlo, se merecen sobradamente una hipérbole del tipo "como la copa de un pino bien alto"

Pd. No entiendo eso de los Oscar, he mirado la fecha de la película de nuevo por si estaba en un error y veo que no, compruebo que es de 2014, y que me perdonen pero Jessica Chastain está a años luz de la mejor Rosamund Pike de "Perdida", ¿cómo es posible ningunearla?; además también lo merecía por su secundario papel en "Interstellar"; qué injusticia. Una actriz en estado de gracia, créanme.

viernes, 13 de marzo de 2015

“Kingdom of heaven”

“El reino de los cielos” (2005) Ridley Scott – Reino Unido

- Bien, ¿qué os parece Jerusalem?
- Dios no quiere hablarme, ni siquiera en el monte, donde murió Cristo, no me ampara la gracia de Dios.
-  No es lo que he oído
-  Eso no importa, parece que he perdido la fe.
- Yo no doy crédito a la fe. En nombre de ella he visto a miles de fanáticos, de todas las confesiones, cometer atrocidades. Demasiada religión en los ojos de muchos asesinos. La santidad está en los buenos actos, en el valor de proteger aquellos que no pueden defenderse. Y la bondad. El deseo de Dios está aquí (señala la sien), y aquí (señala el corazón). Es lo que decidáis hacer cada día lo que os hará un buen hombre, o no.

“Son mis tierras, qué mérito tendría si no puedo mejorarlas”

Hace nada vi “Exodus, Dioses y Reyes”, del mismo director con distinto resultado, lástima. Otro día hablo de ella. Fue terminar de verla y sentir la imperiosa necesidad de revisitar su excelso reino.

Admiro a Sir Ridley Scott, admiro su producción, su forma de entender el cine, le doy gracias por mostrar en pantalla la épica, por incorporar guiones que siempre destilan algún contenido útil, de los que despiertan interés, de los que educan, de los que uno aprovecha para hablar sobre ética con los más pequeños de forma accesible apoyado en lo visual, en lo sencillo, en esa ancha línea que separa lo que está bien de lo que no. Me encanta como sabe dirigirse a distintos targets, como complace por igual. En resumen, le doy las gracias por tanto que ha aportado y de regalo dejo a quien no la haya visto, mención a su tremenda ópera prima, “Los duelistas” (1977), una obra de impresión, con un principio y un final que ya querrían todas, lo recuerdo ahora y siento en mi cuerpo el frío de los amaneceres en la campiña francesa de la época napoleónica; que bien tiene que hacerse para que sienta el frío cuando estoy a 23 grados.


Vayamos a “El reino de los cielos”; hay dos películas, la que se exhibió en salas, y la posterior versión del director. Todos los que hayan visto la primera, deben ineludiblemente ver la segunda, la diferencia entre ambas es abismal, separadas por nada menos que 45 minutos, ahí es nada. La primera vale para pasar el rato y sacar algo para la mochila, la segunda se encumbra en lo excelso, ofrece el guion que omite en la primera en beneficio de la imagen, y nos da los diálogos teatrales que conforman una gran obra.





En su día la vi con prejuicios, estaba en el neón el nombre de Orlando Bloom, sólo recordar  Legolas me transportaba a brazos de Peter Jackson y se me quitaban las ganas. Qué equivocado estuve y que contento de estar en error. La película, está dentro de la mejores de Ridley y como el genio tiene montón, sólo citaré algunas de las que puede sean menos conocidas o atribuidas: “Thelma y Louise”; “Los impostores”; “Black hawk down”; “American gangster” y sobre todo, “Los duelistas” como ya he citado.


La película, la versión del Director, tiene un dinamismo y continuidad sorprendente, no decae en momento alguno, traslada con facilidad, se suceden distintos acontecimientos de forma secuencial, bien llevada, bien expuesta, con la maestría que tiene cuando filma lo épico, con su gusto por el fuego y las flechas, con su cámara narrando una carga desde las pezuñas de la caballería, haciendo que unos pocos extras llenen pantalla, ahorrando recursos sin restar épica, con una ambientación que convence, con decorados exigentes y nada barrocos, con respeto a la historia, en resumen, haciendo lo que uno sabe que quiere hacer, sin nada improvisado en todo cuanto sea terreno vedado para la actuación. Excelente.

La música, de Harry Gregson-Williams, pensada, bien elegida, bien acomodada en paraje, situacionalidad, época y acontecimientos.

Actores. Todos están bien. Resulta entre difícil, injusto e imposible distinguir uno por encima de otro, así la mención debe ser global. Veremos a un Liam Neeson espectacular, a un Michael Sheen genial (merece también ser visto en “El desafío. Frost contra Nixon” (2008), otra buena película muy bien actuada por él y por un inconmensurable Frank Langella), una Eva Green que seduce lo inerte, que es madre, que es esposa, que es amante, que es mujer, que es hermana, que es esclava de su condición, ¿libertad?, ¿qué es la libertad?, muchas facetas tiene la esclavitud sin que prestemos la atención debida; un Orlando Bloom que dota credibilidad a la función, que suple la ausencia de físico con toda mi admiración, que maneja espadas a lo “Excalibur” (1981), sin tanto detalle pero con claros signos de entender las distintas eras que han formado parte de nuestro pasado; un Jeremy Irons brutal, como suele ser, que por persistente no menos excelso, un Brendan Gleeson bestial, un Marton Csokas algo por debajo del resto por no mostrar mayor disimulo en su odio, mayor perversidad en sus actos, mayor cobardía en su proceder, apreciación muy personal desde luego; en resumen una orgía en una película que nada guarda en relación a la pornografía, pero que desemboca en una tremenda bacanal de actuaciones.



Qué decir. Dar las gracias, poco, lo de siempre, pero de todo corazón a Sir Ridley por tanto que nos ha entregado en una vida dedicada al cine, que proviene de la publicidad, de la creatividad, de la pasión y el amor por una profesión; una persona que ama nuestro país, una persona que no entiende cómo no somos capaces de aprovechar lo mucho que tenemos en España, que ya existe, que está en nuestra mano y que se adormece cual aeropuerto de Castellón. Me ofende que gente de talento, personas que expresan sabiduría, nos den lecciones tan elementales que muestran nuestras carencias de forma que sólo me permite reconocer su verdad, mi decepción y sentir vergüenza propia, merecida, laboriosa y premeditada, en resumen, formar parte de la necedad.


miércoles, 25 de febrero de 2015

Begin again (2013)

"Begin again" (2013) John Carney (EEUU)



Película interesante. Su hábitat es de gran ciudad, que habla de artistas, de creativos y sobre como el dopaje se hace imprescindible para acompañar ciertos trabajos cuando tienen por sello de garantía la creatividad.

El contexto se adorna con el mundo de la música, gira en torno a qué entienden algunas personas por la palabra "empresa", que aparte de coincidir mi manera de verlo con el protagonista, resulta gratificante escucharlo. Mark Ruffalo está impresionante, en alguna escena quizás pelín histriónico (cuando lanza unos CD's desde la ventanilla de su coche en plena, luminosa y poblada calzada), pero durante toda la obra hace exhibición de dotes para la actuación, con giros de todo tipo. Keira Knightley no está mal, muy delgada, excesivamente delgada y ayudándose en escenas de la exhibición de sus incisivos inferiores y superiores, a lo "Love actually"; me gustó pero seguro que puede dar más de sí. 


El trabajo de vestuario es más que digno, muy apropiado, en una miscelánea que sólo traslada realidad cotidiana. El guion tira de alguna que otra muleta, pero es que aún y con ello, me lo creo y lo creo posible si dejamos a un lado las vicisitudes sentimentales de Keira con su partenaire, que me resultó flojito en comparación al resto.

La ex-mujer de Ruffalo, Catherine Keener, y su hija, Hailee Steinfeld, también actúan genial. La escena en la que la hija tocará la guitarra, justo cuando le dicen que lo haga, cómo gesticula, cómo se mueve hasta que se levanta, es tan real como lo cierto, ¡Bravo por ella!. Os dejo su link y el de otra escena excelente.

Diálogos ingeniosos y posibles, tomas de NY de día y noche que trasladan una ciudad en permanente vigilia, que trasladan una posibilidad de hacer lo que te plazca envidiable, cuando por ejemplo conviven transeúntes y equilibristas de las dos ruedas sin ninguna raya pintada en el suelo que delimite el espacio, un espacio que es de todos y que por encima de todos es de la convivencia, para qué las rayas, para qué las normas, ¡Viva Ender y sus games!

De su director sólo he visto "Once" (2006), de factoría Irlandesa; basada en un entorno similar, la música, una música que le inspira para narrar sucesos de vida y buen cine también. Merece la pena verla, y merece la pena sea en v.o. para valorar a Mark Ruffalo, una completa bestia suelta por el escenario.

Pd. Comercializan la música sin intermediarios. Parafraseando a un personajillo que está en mi lista de los 100 más odiados: ¡Al loro!

The giver

"The giver" (2014) Phillip Noyce (EEUU) 

La traducción de "The giver" vendría a ser aquel que da, aquel que transmite, el "dador", parecido a un tutor que es albacea de su propio legado. Película que narra, bien, una fábula de interés para las mentes menos corrompidas de los más jóvenes. Su estilo de narración no ha dejado de evocarme “Cloud Atlas”, si bien no admite una justa comparación por el público al que queda destinada. 

Sus mensajes nada tienen en común, una exhibe un círculo que se reitera en el tiempo, la otra trata de hacer ver que todo cuanto tenemos no es malo, que la represión no supone nunca solución -entiéndase lo mismo que inhibición-, que quedar dirigidos por sistemas autárquicos siempre tendrán problemas de naturaleza endogámica; no todos somos sabios, ni todos tenemos pretensión o capacidad para serlo. En un terreno similar habitaría "El bosque" (2004) de M. Night Shyamalan, superior con creces, una obra muy buena y muy mal valorada, que eso guardan también en común ambas películas. En neón tenemos a Meryl Streep, Jeff Bridges, Alexander Skarsgard (prota en True blood, The East) y Katie Holmes; en el epicentro del cuento, Brenton Thwaites. Todos lo hacen bien.

Jeff Bridges se la juega en producción y el cierre de telón corre a cargo de OneRepublic, con un tema adecuado al público en el que debería hacer mella; la música es de Marco Beltrami, que me ha gustado, pero de la que me hubiera sentido más satisfecho con composiciones más minimalistas, menos orquestadas, menos perceptibles; cuestión de gustos, sólo eso.





Dentro de los aconteceres y que pueda ser escrito sin ser spoiler diré que parte de los efectos visuales de la fábula corren a cargo de un hipopótamo de peluche que resulta ser un elefante; en “Elysium” de Blompkamp hay un fragmento perfecto, del que dejo su link. (Como está en inglés, sin subtítulos y no he encontrado por la red ninguna otra versión, en abreviado diré que la niña le cuenta un cuento a Matt Damon acerca de un hipopótamo y una suricata hambrienta, y de como la suricata, a lomos del hipopótamo consigue alcanzar fruta de los árboles; él, interrumpe bruscamente la historia para preguntar: ¿y qué consigue el hipopótamo?, ¿para qué quiere hacerlo?; a lo que la niña contesta: claro que lo desea hacer, consigue a un amigo; gran escena en “Elysium” que aquí se reitera con el peluche, de similar impacto en antagónico medio)

Es una historia contada con pausado ritmo, un pausado que no se diluye, una exposición que no decae en ritmo, que en torno a un trío de amigos nos adentra en la mutación de la sociedad, en sus ventajas y en sus inconvenientes. Una película que huye de acción, transcurre en el mundo del pensamiento, en un entorno de cambio del cambio.

Traslada acertadamente cuestionar tu presente, la inquietud por lo que es tuyo, por lo que percibes es tuyo y, que quien sea te ha negado. Exhibe el gregario comportamiento de una gran fracción de la raza humana, un gregario comportamiento que veo con claridad nefasto cuando los móviles no sean envidia, egoísmo, odio o el empleo de la fuerza para disponer lo que no ha sido nunca tuyo, que en esos entornos también somos capaces de tener gregarias conductas.

Hemos asistido a más de diez horas de proyección de "El hobbit" para que Peter Jackson emplee al espectador al estilo Santiago Segura, además Jackson con el King Kong de por medio, no me viene a la memoria un insulto tan grande a una buena obra, a una historia que en el 1993 se reeditó con mejor gusto pese a que todo el mundo le dio en su día por loar al neozelandés cuya mayor virtud, aparte de sus primeras obras, reside en la inconmensurable “La comunidad del anillo”. Aquí, en hora y media, se ventila el cuento, y tampoco hace falta más. Director y productores no se dan el lujo de tomarnos el pelo como tanto se empeñan muchos otros en nuestros días.

En los créditos aparece la cantante Taylor Swift (ha sido la motivación que he tenido para interesarme por esta película), con un breve rol que no permite opinar nada bueno ni lo contrario, no exige actuar prácticamente y Jeff Bridges se sienta a su lado para que no esté a solas frente a la cámara, frente a la actuación. Esperaremos mejores ocasiones, que las habrá, estoy seguro.

La historia en sí hace aguas por todos los lados, las preguntas serían tantas que no cabe hacérselas, sólo cabe pensar en que dispone todos los elementos para estructurar una crítica accesible, y si no original, si bien servida para el gran público. No es “Distrito 9”, no es “Elysium” tampoco, pero ha su lugar por encima de muchas de las que quedan adheridas al género de la ciencia ficción. En cierta medida expone fragmentos de la obra de Huxley “Un mundo feliz”, en sí no es nada nuevo, el uso del blanco y negro y el color no está todo lo conseguido que me hubiera gustado, pero todos los roles protagonistas, el triángulo Bridges, Streep, Thwaites funciona.

No voy a decir que es una gran película porque sería mentir y lo que es peor, mentirme, pero sí que les digo que es una buena propuesta para niños a partir de los 9-10 años, para que vean y escuchen mensajes envueltos de de carne y hueso, que no sea trasladado por animación, para pasar una agradable tarde de familia y poder comentar qué le ha parecido a cada uno. No se pierde el tiempo mirándola, es un cine de ficción como digo, ingenuo, con un mensaje que me convence, que no es nuevo, pero que está bien exhibido, bien construido para la pantalla.

Oirán o leerán la palabra “distopía” cuando a ella se refieran, para quien no lo sepa, distopía es “Los juegos del hambre”, por citar un ejemplo teen (adolescente) reciente, y vendría a ser un mundo indeseable, un mundo que debe ser mutado, un mundo que debe ser mejorado o reconstruido desde sus cimientos y al que se ha llegado, en la mayor parte de novelas, como la mejor opción de cambio evolutivo del que conocemos en nuestra realidad. Cambio del cambio. Ya se dice que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Los críticos le dan un aprobado justito, yo no llego al 7, pero paso con holgura el 6.

viernes, 20 de febrero de 2015

Hablemos de cine

Una industria que me fascina, de la que no sé absolutamente nada, pero que me aporta tanto que gracias no rinden pleitesía.


¿Qué es cine a mi entender? Gran cine es aquel que no te deja valorar lo que has visto porque te ha atrapado de tal forma que anonadado te quedas. Sólo sabes que es perfecto, sólo con eso te quedas, no se requiere más, tampoco menos.

¿Y qué conforma al cine? Sin duda su credibilidad, ya sea ficción o no; que sea capaz de transportarte mentalmente a la pantalla, que lo vivas, que lo sientas, un poco menos de lo que Aldous imagina en su "Mundo féliz", excesivo que será el tipo; convencido estoy que a Aldous le debía encantar, y su carácter insaciable le pedía mucho más que este 3D que aún dista de lo que queremos/pedimos/exigimos percibir.

¿Cómo se consigue? Con creatividad. Algo que todavía está en un poder humano, algo que máquinas no saben detener, ni siquiera alcanzan imitar. Con trabajo; un inmenso e inimaginable trabajo, de cientos de personas que actúan bajo la batuta de un general de tropa en plena batalla, de la guerra en la que dirimirá su vida militar.

Siempre leo los títulos de crédito, siempre leo el nombre de personas desconocidas, asistentes de actores, ni yo mismo sé su por qué, sólo sé que me los leo, de producción, imagen, fotografía, montaje, tantos y tantísimos que ignorados son por todos; ¿qué seríamos sin ellos?, páginas del libro faltarían , sin ellos no tendríamos nada. Esos que salen en la lista, esos, y que creo que muy pocos leemos en la medida de lo factible, porque son muchos y va muy rápido, más o menos como la vida; personas de talento que quedan en anonimato, sin que eso sea malo, pero si ignorado. Cuando conozco cualquier persona nueva, siempre estoy pendiente de qué puedo obtener de ella, una mezcla de egoísmo y despotismo, en función de cuál sea mi percepción, que no razón. Nuestro mundo es un gran mundo si alcanzas a conocer la diversidad que lo conforma, y lo tengo comprobado como parásito que soy de quien aporta sin pedir a cambio, aunque no esté en condiciones de acreditar un estudio sociológico que lo corrobore. Por igual que en cualquier religión se requiere, en este caso, un acto de fe, de insignificante coste.

¿Cómo debemos valorar un director? Por su todo. Por la victoria. Por ese neón que le hace levitar al altar. Por esa batalla en que cada película va a representar en una guerra en la que tiene que ser valorado. Por sus victorias, aunque pierda la guerra, pero que no sean pírricas, o que sean derrotas como la de Leónidas en "300"; a veces ganarás por desigualdad, eso tampoco recibirá mi crédito. Si el guion es imperfecto, debes exigir reescribirlo; si la luz es inadecuada, cambiarla; si el actor gesticula o declama mal, debe reiterarlo; si la ropa no es adecuada debes pedir qué quieres. ¿No es cierto que recibe todos los honores? excesivo y propio de unos días que valoran el individuo prescindiendo de forma insultante lo colectivo, pues también debe recibir las mayores críticas, ya sean o no constructivas. Es un rol incompleto, un rol que adquiere dimensión de forma directamente proporcional al equipo de personas que haya sabido aglutinar, eso es un director, y no sólo en cine, que vale para cualquier ámbito. No me sirven las excusas de productores y sus exigencias, dí que no y que lo hagan otros, lo mismo que cuando no quieres trabajar a quien no te abona en reciprocidad o te pida el camino de Darth Vader. No hay piedad para el director, si tuyo es el nombre, si tuyo es el epicentro, tuyo es el todo.

Siempre he pensado, y lo sigo pensando,que el director está sobrevalorado; seguro que hay otros Mesi y CR7, pero qué sería de ellos sin el resto de comparsas. Claro que existen los Chaplin, Allen, Almodóvar, Wilder,... pero son raras avis y conste que Chaplin está, en mi escala, a años luz de los otros que menciono, quizás los que más me convencen hoy sean Tarantino, Nolan, unos sorprendentes Neil Blompkamp y Jeff Nichols, y mis parcialmente idolatrados Wong Kar-Wai y Tim Burton y el ya citado Almodóvar, a quien debo mi afición e interés por esta sorprendente industria.

Actores. Gente sorprendente en pantalla,en la vida serán lo que sean, pero en escenario son tremendas bestias casi todos ellos. No quiero pensar en las horas de espejo, que no te dejan mirar tu mirada porque estás mirando tus muecas, cuando haces cara de lo que sea en un ambiente tan poco propicio como el decir de un tercero ¡Acción!, y ¡ahí me pongo yo! con lo que sea; admirable, tienen mi mayor gratitud, por encima de director y al mismo nivel del guion si éste es perfecto, sinó muy superior, siempre que trasladen lo que se les exige, que sea creible, que sea excelso, porque no hablamos de teatro, hablamos de cine. Admiro los actores, me encantaría que cualquiera de mis hijos lo intentara. Jamás, jamás se lo diré, ni insinuaré, que sean lo que quieran ser, nunca van a leer lo que escribo, parecido a páginas de un diario secreto, con lo antagónico que en cierta y pública medida es facebook.

No hablaré de tecnicismos porque como he dicho al inicio nada sé de cine, nada sé de fotografía, otra ciencia que cuando un día intenté penetrar desistí por su tremenda complejidad; nada sé de iluminación que diste de adquirir una bombilla de bajo consumo para pagar menos a los que me roban un mes sí, y otro también; algo sé de montaje porque me gustan los efectos más accesibles e intentar imitar genios; un mucho sé de distinguir qué música, efectos, sonido y sonido de ambiente en función de mi percepción, me gusten o no, que eso ya no es percepción, es preferencia o apetencia.

Una opinión que no consejo, a quién lo lea y haya llegado hasta aquí, que deje la pereza en un baúl e intente ver las obras en v.o., uno se acostumbra, lo mismo que con los trackballs, que nunca han triunfado y de los que jamás prescindo por el dolor de muñeca que te ahorras con el paso de días de calendario, es la única forma de disfrutar el orgasmo con la certeza de haber alcanzado el clímax que te han obsequiado.

Y como bien dice, o decía, un programa de Tv ¡Qué bonito es el cine! (Hace años que no miro Tv, vaya paradoja ¿no?, ni telediarios, y me gusta la publicidad, pero no anuncios que interrumpen mi lectura de forma maleducada; tanto es así que me enteré de lo Charlie Hebdo a los dos días y la vida sigue igual, se lo prometo, créanme)

Ahora, fruto de insomnio voy a ver "Sólo los amantes sobreviven" ya contaré.

Y como de cine hablo, un travelling excelso dejo de Orson Welles en su muy apreciada "Touch of evil" (Sed de mal)


Travelling (Wikipedia): En el cine se desplaza a menudo la cámara con las manos y andando, para conferir una impresión más realista a las imágenes. Sin embargo, este modo de desplazamiento no se considera un travelling. Finalmente, existe también el travelling realizado desde una grúa, que puede llegar hasta el nivel del suelo, levantarse hasta una altura considerable, y girar en todas las direcciones.

Un buen travelling pasa generalmente desapercibido al espectador, quien se encuentra inmerso en la acción, pero contribuye considerablemente a amenizar la película desde un punto de vista fotográfico.


Pd. Eso que pensamos a veces, yo lo he pensado en más de una ocasión, que de volver a nacer, ¿qué desearíamos mutar?; Lo tengo claro, incrementaría mi vida, que no felicidad, haber sido el niño de "Cinema Paradiso", haber tenido por tutor a Alfredo, escrito con todo el permiso y comprensión, por injusto que sea, de mi añorado y siempre querido abuelo Joan.

martes, 3 de febrero de 2015

Gone girl



"Perdida" (2014) David Fincher  (EEUU)

Debería revisarla en v.o. para juzgar con criterio a Rosamund Pike. Por el resto ya vale lo que opino. Así, de pasada, no está mal, vale para una sobremesa larga, pero tampoco es nada del otro jueves.

Película de David Fincher, que entre otras tiene en su haber, "Seven", y la buenísima "El club de la lucha", buena tarjeta de presentación. Y ya dice el dicho que más vale caer en gracia que ser gracioso, porque los críticos, en bloque, se ponen de su lado loando aquello que es normal a nivel sobrenatural.



Actuaciones; me quedo con la de Carrie Coon en el rol de la hermana melliza de Ben Affleck, por paliza. Resultan interesantes los pechos de Emily Ratajkowski, que sobraban, pero ya que los muestra pues no cierras los ojos, para qué, es una bonita imagen. El rol del abogado, Tyler Perry, es exótico, demasiado hilarante y vendedor de estereotipos yanquis. La investigadora policial, Kim Dickens, una maleducada que parece que en el extremo de una extremidad superior lleva pegado de forma perenne un vaso de cartón con un supuesto café, desacertado y terriblemente falto de respeto cuando entras en una vivienda que acaba de denunciar una desaparición, no sé a ustedes pero a mí no me gustaría, creo que se lo diría a la de ¡ya!, pero bueno dejémoslo pasar. Rosamund Pike, lo hace bien para lo que el guion le deja, pocos diálogos, muchos silencios y tiene un algo que me chirría, no sé el qué, pero no consigo apreciar o valorar el talento que debe poseer; las caligrafías me encantaron, desconozco de quién serán pero me encantaron, que letra tan bonita, legible, clara, armoniosa, pero demasiado poco para ensalzar una obra de 2 horas y media. Ben Affleck, tiene actuaciones mejores, no está mal, pero tampoco me convence aunque el guion tiene también su parte. Neil Patrick Harris, muy elegante, más lo es Colin Firth, pero su porte erguido, sus elegantes gestos, su estlizada figura me recuerda David Niven; de su actuación, mejor lo omitimos que el guion es el que es, y ya se dice que de dónde no hay no se saca.


Cuando se conocen, son demasiado perfectos, demasiado hábiles con las palabras, puede ser, pero se me hace dificil de creer, antes me quedo con la elegante puesta en escena de un Brad Pitt que hace tambalear la cabeza de Claire Forlani durante un desayuno en "Conoces a Joe Black", más mundano, menos ingenioso y más posibilista en términos de universalidad. No obstante, no todo es malo, o regular, ya que me fascinó la escena en la que ella, Rosamund Pike, le dice a un desinteresado y voluntarioso Ben Affleck, un "me gustas mucho" muy apropiado, bien actuado, creible, acertado, pelín interesado y humano.

El guion nos exhibe un coito de campeón, con la que se te viene encima, la sangre te fluye sin compasión para ejercer el rol que nos concedió la naturaleza, es mi héroe de sábanas, al nivel del que Michael Douglas le obsequia a su psiquiatra favorita en "Instinto básico".

En resumen, al guionista la imaginación no le fue otorgada con tiempo suficiente para completar una buena historia, quedando con flashes de algo que quiere y no alcanza.

Creo que, si me aburro, vuelva a verla en v.o. para calibrar diálogos y salvar más a los actores, sobre todo prestaré más atención a Rosamund Pike, su gesticulación y actuación en general, que puede se me pase por alto y sea injusto en mi comentario.

El final, pues al nivel de la película, pretencioso por pretender terminar a lo exorcista, y no, ni está a su nivel, ni se lo merece la historia. Prefiero por ejemplo "Lo que la verdad esconde", "Winter's bone" o incluso la falsa, pero interesante, "Fracture"